La obra de Sol Irribarra invita a detenerse a través de la acuarela, sus paisajes no buscan representar un lugar exacto, sino transmitir una sensación: la calma de un atardecer, la lejanía de una montaña, la quietud de un río. Cada pieza está construida desde el gesto y el fluir del agua, permitiendo que el azar y la intuición formen parte esencial de los resultados. Sus trabajos destacan por su atmósfera suave, sus transiciones de color y una sensibilidad que conecta fácilmente con quien las observa, especialmente con los niños. Son obras pensadas para habitar espacios generando pausa, contemplación y equilibrio visual. Cada acuarela es una pieza original, realizada sobre papel de algodón, lo que garantiza su durabilidad y valor como obra única. Forman parte de la serie Paisajes.

B I O G R A F Í ASol Irribarra (1959), es una artista visual de Temuco, sur de Chile, acuarelista autodidacta con trayectoria desde la infancia. Tras años vinculando el arte con su labor como matrona (U. de Chile), hoy se dedica a la creación fusionando su sensibilidad en acuarela, sumi-e y tinta china.Su obra ha sido exhibida individualmente en el Museo de Arte Contemporáneo de Traiguén y colectivamente en la UCT, en Centros Culturales y variados espacios públicos y privados. Destaca su participación en la itinerancia y exposición de su obra por los Centros Culturales de las comunas de La Araucanía, organizada por la SEREMI de Cultura.Ha colaborado en múltiples obras benéficas, ha realizado talleres para niños, ha expuesto y enseñado acuarela en la Feria Eco-Arte de Temuco durante dos años, ha realizado más de 80 vitrinas de pintores en el diario laopinon.cl. Ha dirigido la agrupación Puro Estilo de Temuco y ha participado en la Mesa Regional de Arte Visual. Posee diplomados en Arteterapia (ALMA) y en Gestión del Mercado del Arte (Artnexus).¿Por qué Sol Irribarra pinta acuarelas?
Tuvo un tío arquitecto, único hermano de su padre. Él fue su padrino y como no tuvo hijas se ocupó de su desarrollo en las artes plásticas desde la más temprana infancia, le regaló grandes cajas de lápices, juegos de escuadras, acuarelas, pinceles, etc. Fue muy generoso siempre, así que ella pintó desde que tiene memoria, antes de leer y escribir, como un hobby.
Su padre le transmitió su amor por la naturaleza y su madre pintó diversas técnicas durante toda su vida. Hoy a los 67 años sigue disfrutando muchísimo de pintar acuarelas, sumi-e y tinta china, gracias a todos ellos.
En la actualidad está jubilada y con ello disfrutando de mayor tiempo para dedicarse a pintar.

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